domingo, 25 de abril de 2010

viernes, 25 de diciembre de 2009




..El bello y dulce aroma a sudor desencadenado del baile, ahora en la habitación vacía, con luz tenue y Miles Davis de fondo, resultaba fresco y arrobador como el del campo verde...




viernes, 11 de diciembre de 2009

CuRa dE aLmA (sI lA tIeNeS)



Harta de excusas.

Verborrea hecha bola ya en la boca de la gente, que destila pestazo a huevos podridos. Disfraces de sentido sobre la sinrazón.


Releer a Hesse siempre sienta bien.




martes, 8 de diciembre de 2009




Puntos blancos y negros forman la mirada que traspasa los tiempos.

Esos ojos merman y vacilan aún inmóviles frente a mí, destapando y desnudando giocondinas revelaciones más cercanas a la verdad absoluta que la realidad del aquí fuera. ¿Cómo es posible? Un armazón de hierro blanco, la tapicería a rayas negras y un poco blanco y negro arrugado a tu lado. Y realmente parece que ese momento no tuvo color, que allí también eran sólo puntos negros sobre un fondo blanco, apresándote en las tres dimensiones y dándote forma. Excepto en tus ojos, que destellan como inmensas diminutas estrellas, lejos muy lejos, aún antes de que naciera el Mundo y el Hombre. Haciéndote aún vivo hoy a pesar de haberte ido ayer.




martes, 20 de octubre de 2009

GoOd ByE


- Dilo.

- ¿El qué?

- Dilo.

- Pero ¿qué?

- ¡Dilo!

- ¿El qué?

- Tú dilo.

- ¿Pero el qué?

- ¡Eso!

- ¿Qué?

- Dilo.

- ¿Decir el qué?

- Dilo. Dilo porque si no lo dices no me lo creeré, y si me lo dices será cierto.

- ...

- Dilo.

- Te voy a echar de menos.

- Gracias.



lunes, 19 de octubre de 2009

CoMeNzAnDoOo



Como el olor a limpio de la primera página de un libro.

Como el agua fría impulsando la sangre en las venas.

Como las briznas del caballo ondeadas sobre el horizonte.

Como el pequeño síncope que precede al orgasmo.

Como el brillo amargo de una gota desprendiéndose del limón.

Como el sabor dulzón de la primera palabra.



Comenzando.


lunes, 5 de octubre de 2009

PoLvO nEgRo


Tengo una lija en el pecho. Es áspera e incómoda, raspa mi garganta y mis pulmones al son de mi respiración. Y mientras raspa y raspa por dentro, y pone en carne viva mi interior, desprende, mezclada de sangre, pequeñas partículas negras que se acumulan sobre mi estómago.

Siento cómo acaba con mi carne y mis huesos, lentamente, mientras respiro, porque no puedo dejar de respirar, porque si dejo de respirar, muero. Así que me conformo con esta muerte lenta e invisible.


Mientras, se acumula ese polvo negro y pegajoso por dentro. Soy una macabra y oscura bola de nieve, un juguete para mis pesadillas.