sábado, 30 de junio de 2007

ThE mOsT bEaUtIfUl ThInG I'vE eVeR sEeN

Fue ese chico ciego. En esa parada de autobús. Ese caluroso día en Madrid. No podía apartar mis ojos de él, y de cómo su mano acariciaba sin descanso el pelo de la chica ciega que estaba a su lado, mientras esperaban el autobús.


"Subir la mano, buscar tu suave tacto con los dedos, meterlos cuidadosamente entre el cabello, deslizarlos dulcemente hasta el final, y volver a empezar. Tener la consciencia de que estás aquí, a mi lado. Decirte que te quiero sin decirte nada. Sentirte cerca de mí, hacer que me sientas a tu lado. Mano arriba, mano abajo. Estoy aquí, estás aquí, conmigo. La mano avanza al compás de mi respiración, de la respiración de toda la ciudad, de todo lo que me rodea, de una ciudad hirviente y contaminada, esa respiración que se detiene en tu pelo, rubio aunque yo no lo vea, tan suave entre mis dedos, su olor alcanza mi aliento, su tacto inunda mi cuerpo, sólo oigo nuestras respiraciones mientras dura ese leve contacto, ese que repito una y otra vez para no morir de soledad en un mundo que no me deja verlo. Y ya no estamos solos nunca más."


[25 Octubre 2006]

5 comentarios:

Faeriel dijo...

Muy buen post, si senhora, jeje. Que sepas que te sigo leyendo aunque este lejos, jaja.
Quizas para ese chico sea suficiente con los sentidos que tiene. Probablemente, vamos, seguro que el disfruta mas con una caricia que lo que nosotros podriamos nunca disfrutar... Por eso es bueno cerrar los ojos de vez en cuando y hacernos los ciegos, para que el sentido del tacto nos domine y podamos experimentar el mundo de otra forma... jeje

Anónimo dijo...

Muy bueno Isa Records... mi producción literaria esta estancadisima, ya me dira que fumas tu. ;)

Nos vemos en Zacut!!

Anónimo dijo...

Muy bueno Isa Records... mi producción literaria esta estancadisima, ya me dira que fumas tu. ;)

Nos vemos en Zacut!!

ali dijo...

bonito isa, muy bonito, de verdad :)

isabeluka dijo...

Jué, asias.
Lo malo es que es mi post con menos mérito... sucedió tal cual. Les vi en una parada de autobús en Madrid el verano pasado. Eran varios chicos ciegos, ninguno pasaba los 17 años, con dos voluntarias, esperando el bus.
Os juro que en los a lo mejor diez minutos que tardó en venir el bus él no dejó de acariciar su pelo.
Pablo, te debo mail pero me alegra saber de ti en el blog. MaviRecords estudieme, yo he tendio hoy el día menos productivo de la temporada. Ali, qué bueno oir de ti, ganas de verte ya.