lunes, 30 de marzo de 2009

PrEcIpIcIo



Ana se asomó por el precipicio, de rodillas. Las manos justo en el borde, aferrándose a la piedra y estirando muuuucho el cuello. Quería ver todo lo que quedaba abajo.

Se incorporó y sacudió distraída las pequeñas piedras que se habían pegado en sus rodillas, por debajo del vuelo del vestido de flores. Sus ojos estaban inundados del profundo azul que se mezclaba por debajo de ella, entre el cielo y el agua.

Giró la cabeza tan fuerte que una de sus trenzas le golpeó en la mejilla. Buscó por el suelo hasta que se iluminó su frente, e hincó una rodilla en el suelo. Con cuidado pero veloz, deshizo los nudos de sus zapatillas, y tiró suavemente de los cordones.

Con la graciosidad del que actúa ante el público, colocó majestuosamente los cordones sobre la arista de la gran piedra que la sujetaba allá en lo alto, una detrás de la otra. Sonrío y se mordió el labio inferior. Acababa de construir su cable de funambulista.

Extendió los brazos en cruz y alzó la barbilla, y temblorosa, sobreactuando, colocó el pie derecho sobre el delgado cordón. Medio pie en la tierra, otro medio sobre el vacío absoluto. Parapetando, con el entrecejo fruncido y ademanes cómicos, fue adelantando el pie izquierdo. Volvía hacia atrás y agitaba los brazos, intentando con guasa guardar el equilibrio. Ana era la artista grácil y divertida dispuesta a asombrar a los ansiosos espectadores invisibles.

Ana tropezó y cayó, cayó por el precipicio hacia el vacío, con los ojos abiertos, con la sonrisa en la boca, con la certeza de que, al fin, caía.




jueves, 26 de febrero de 2009

BiG bAnG tHeOrY


Ayer y hoy se celebran una serie de ponencias de física divulgativa de la Fundación Duques de Soria.

El caso es que tras varios aburridísimos términos técnicos y descripciones de distintos procesadores ópticos para imágenes de galaxias, apareció algo interesante.

Cuánticamente, la realidad no está definida hasta que algo interacciona con esa realidad. Una partícula minúscula no está en un sitio definido hasta que lo observamos haciéndolo interaccionar con un fotón o cualquier otra partícula. Hasta ese preciso instante, no conocemos nada más que una distribución de probabilidad, pero nada conciso o concreto. Y a partir de ese instante, podemos aplicar leyes físicas y predecir sus reacciones. Pero hasta que no existe esa interacción,
ná de ná.

Y esto pasa tanto para un electrón bailoteando en una cámara de vacío de algún oscuro laboratorio, como con las grandes estrellas que dominan el Universo. Parece ser que hasta que nuestro telescopio no es lo suficientemente potente y preciso como para descubrir la existencia de una estrella, esa estrella no es de ninguna forma determinada. Parece ser que solamente existe de un modo determinado aquello que forma parte de nuestra consciencia conjunta. Es decir, si la Humanidad no lo ha descubierto, no ha interaccionado con ello, sencillamente aún no es real, no de forma concreta, aunque podamos esperar algo bastante concreto.

Eso me hace pensar. Me hace pensar en ese momento en el que algo es tocado por nuestra consciencia. ¿El árbol hace ruido al caer si nadie lo escucha? ¿Y el electrón? ¿Choca contra el fotón saturando en una posición determinada si nadie lo mira? ¿Quién es el que cuenta? ¿Cuándo podemos decir que alguien lo ha visto?

Entonces, vas yendo hacia atrás y hacia atrás en el tiempo... Y vas pensando cuando se definió la primera porción de tierra, el primer tramo, el primer continente, la Tierra como conjunto por primera vez, cuando la consciencia llegó hasta las motas del cielo que son las estrellas, hasta las galaxias y hasta las constelaciones...

Y llegas hasta el Big Bang. ¿Qué fue el Big Bang? Se describe como una especia de colapso de materia en un punto muy localizado (como si toooooooda la materia del Universo se hubiera contraído hasta un punto muy chiquitito chiquitito) que provocó una enorme explosión esparciendo partículas minúsculas de materia por todo el espacio, expandiéndose y agrupándose para generar los átomos y las moléculas, y luego las estrellas y los planetas y los satélites, y luego hasta nosotros.

Pero no se sabe por qué sucedió. Hasta ahí hemos llegado. Ni siquiera conocemos exactamente ese momento, sino más bien lo que pasó justo después.

Así que se me ha ocurrido... Quizá toda esa gran explosión... quizá ese incierto inicio... quizá ese mágico comienzo de La Vida... Quizá de lo único que se trataba es de la llegada de la conciencia colectiva a la realidad. En ese momento nacería la humanidad, a pesar de que el primer humano se creara millones de años después. Porque hasta allí llega la mente., porque qué bonito es el saber tantas y tantas cosas debido a que hubo gente que hace mucho tiempo las descubrió, y no que cada vida tenga que descubrir por sí misma todo lo que existe en el Universo.

Resumiendo. No sé cómo fue ni por qué, pero de repente llegó la Consciencia Humana al mundo entre una nube de quarks, y hasta hoy.


Bueno, es algo que se me ha ocurrido, no sé...


sábado, 14 de febrero de 2009

LoSt NoT fOuNd!


¿Dónde está mi juventud?

Busco en google, y no aparece en ningún lado. Pero parece que muchos han hecho la misma pregunta antes que yo.

Abro armarios y sacudo cortinas. No cae de ningún lado.

Reviso las fotos del pasado, y encuetro su nuca, de espaldas, en un par de ellas. Pero nunca de frente.

Quizá estaba en la cartera que me robaron...

En objetos perdidos no han recibido nada, pero dicen que me pase por La Salle por si acaso.


A lo mejor cayó en un contenedor y está siendo enterrada entre toneladas de basura real, de deshechos, de todo aquello que de repente se volvió inservible.

¡¡NO!! El ojo izquierdo me escuece sólo de pensarlo...


sábado, 31 de enero de 2009

SeRvIlLeTaS




Re.
Nombre de mariposa.

Excusa de media noche.
Se topó con su propio espejo.

Y sin romperse se hizo mil pedazos.
Que quebraban, queriendo no sellar de nuevo.

Pero siempre viviendo hasta el final.
Y no sabiendo que el presente contínuo formaba más parte del pasado que del futuro.
Y no sabiendo que el futuro se formaba con cada una de sus noches.
Que ponían punto y final a cada pestañada que quería ver algo nuevo.




domingo, 14 de diciembre de 2008

MaNcHaS


La charca reflejaba los tímidos primeros reflejos del día. Había dejado de helar, pero el rocío vestía la estilizada figura de los juncos. Los marrones y verdes luchaban por fundirse sobre la tierra cálida y fértil, preparada para la primavera incipiente.

El patito caminaba sobre la orilla sacudiéndose de la cabeza pequeñas gotas. Se detuvo y agitó las patas, primero la derecha y luego la izquierda, torpón, intentando librarlas del barro que las ensuciaba, negruzcas. Estiró el cuello hacia arriba e inclinó el pico hacia abajo, intentado adivinar su propio aspecto. Quedaban marcas de barro y hierba sobre las patas y por todo su pecho, pero no podía hacer nada. El camino desde la charca estaba aún demasiado húmedo, y aunque hubiera vuelto para lavarse hubiera llegado igual. Se conformó e hinchó el pecho, altivo, para darse coraje antes de llamar.


Su amplio pico desplegaba una amplísima sonrisa cuando la hurón le recibió. Tan ancha era aquélla, como minúsculo el espacio entre arrugas del entrecejo de la hurón. ¡Menudo patito, lleno de salpicaduras oscuras como el tizón!


Enojada, orgullosa y arrogante, la hurón dio media vuelta bruscamente, rozando el pico del patito con su hermosa y brillante cola, creando con el movimiento una pequeña brisa que escoció los ojos del pato
.

El patito no esperó a ver marchar a la hurón. Giró sobre sí mismo, despacio, sin prisa. Bajó la cabeza y arrastró el barro con sus palmípedos pies. No entendía porqué era tan malo. Todas esas manchas eran las que le habían llevado hasta allí.


jueves, 11 de diciembre de 2008

PoLvO


Me gustaría poder escribir todo lo que haces por dentro.

Pero las palabras se oxidan al contacto del aire y pierden su esencia. Y ensucio tu nombre al pronunciarlo. Y me quedo a medio camino, ni delante ni detrás, pendida de uno de tus hilos. Pendida de uno de mis hilos de marioneta.

De pie en el mundo real, tu figura levita sobre el viento acá en nuestro mundo, alto, muy alto. Apenas rozo tus talones, pero tu sonrisa ciega al sol e ilumina todas las cosas. Y no hay ya más rincones oscuros.

Y tu figura jamás será descrita. Y tus formas nunca adivinadas. Y tus actos serán anónimos. Y el eco de tus palabras se perderá en el vacío. Y tú, ése que quiero creer que existe, serás la sombra del polvo, debajo de las suelas de mis zapatos.

Ojala existieras. Más de lo que existes.


lunes, 1 de diciembre de 2008

SeCuNdArIoS



Un día, Morgan Freeman tomará el poder.





¡¡¡Viva Morgan Freeman!!!




(¡viva!)