martes, 2 de junio de 2015

WaLKie-TaLKies



- Latido uno a latido dos, cambio.

- Aquí latido dos. Te escucho alto y claro latido uno. Cambio.

- Aquí latido uno de nuevo. Latido dos proceda a su entrada, cambio.

- Latido tres también a la escucha y entrando, cambio.

- Latido cuatro entrando, cambio.

- Aquí latido uno. Latido tres, latido cuatro, no han sido llamados. Se les solicita su espera hasta nueva orden, cambio.

- Aquí latido seis, latido cinco ha tenido un fallo de comunicación pero también se ha presentado, cambio.

- Aquí latido trece entrando junto con latido ocho, nueve, diez, once y doce, cambio.

- Aquí latido uno, guarden posiciones, por favor, repito, todos los latidos a partir de dos se les solicita no entrar y esperar nuevas instrucciones.

- Aquí latido cuarentayocho, los latidos del catorce al diecinueve, la veintena, la treintena y otros ocho compañeros de la cuarentena nos estamos amontonando, todos hemos entrado, imposible obedecer instrucciones, repito, imposible esperar entrada, no sé cuantos latidos nos están empujando pero es imposible evitarlo, hay al menos varias centenas, no se ve nada más, por favor evacúen la entrada cuanto antes, repito, evacúen, cambio y corto.

 - Aquí latido uno a todos los latidos, que no cunda el pánico, repito, que no cunda el pánico. Código enamoramiento activado. Procedan como lo ensayado en los simulacros. Procuren mantener sus posiciones y déjense llevar. Cambio y corto.





miércoles, 27 de mayo de 2015

Ésa



Casa. Me desvisto. Orino. Qué nerviosa. Demasiado excitada. Me masturbo. Enseguida me siento mejor. Me cambio las bragas, me aseo. Nueva ropa, nueva piel, pero es mi sonrisa la que me viste. Me lavo la cara y tapo las ojeras. Levanto las pestañas. Disfrazo mi pelo. Estoy lista. Corro hacia la estación pensando que corro hacia el amor.

Reposo en sus ojos todas las gacelas que trotaban en mi tórax. Y alrededor de sus ojos hay parques, calles y cafés. Y cojo el tren de vuelta.

En menos de cuatro horas siento que estoy conectada a algo nuevo. Le escribo. Contesta. Debe ser él.

Me acuesto sonriendo. Empieza algo nuevo.

Me levanto sonriendo. ¡Empieza algo nuevo!

El sol calienta más. El verde es más brillante. Nunca hubo tanto olor. 

Tengo que escribirle otra vez. Acaso, qué más da. Estoy conectada. Soy ella. Y puedo serlo por completo.

Y no contesta.

Y el día pierde algo de luz

Y no contesta.

Y los grises cubren de bruma el color.

Y no contesta.

Y mi nariz se arruga.

Y no soy ésa. Y no es él.

En veinte horas estoy sola.







martes, 1 de enero de 2013

2013

...y que venga el nuevo año :-)


jueves, 16 de agosto de 2012

ThOuGhTs



Fingí que era un juego,

jugué a apostarlo todo,


y perdí.


Kill the Guiri.

jueves, 26 de abril de 2012

TeRe



La luna quiso mostrar a la noche toda la sangre derramada en la batalla.

Y sin embargo, la herida era tan profunda, la piel tan opaca, que nadie se percató de lo rota que quedaba por dentro.



lunes, 16 de abril de 2012

PaChA-mAmA

Aquellas grandes montañas...
...como dioses...
...reteniendo el agua de lluvia en la estación más seca...
...liberando grandes tormentas en la más húmeda...
...acariciando las nubes como amo a sus mascotas, gobernándolas suavemente...
...omnipresentes, siempre visibles, siempre vigilantes, retantes...
...mostrando su imponente sombra incluso en la más oscura noche...


¿Quién necesita dioses entre Pichincha y Cotopaxi?




x

martes, 3 de enero de 2012

2oI2



A ti, que hoy lees esto, existe una razón para que escriba estas líneas.

De alguna forma te quiero. Existen muchas y variadas formas de querer, aunque en esencia, siempre sean la misma. Y a ti te quiero. Aunque nos dé miedo decirlo no vaya a ser que sea cierto.

El que el año empiece en un momento del otro puede ser algo aleatorio, puede que esconda razones intrínsecas, o puede ser una herencia de la historia luso-hispana. Pero es lo mismo. Lo que sí es seguro es que, en nuestra condición de humanos, de animales inseguros, es casi inevitable que en estos días hagamos balance.

Por eso me gustaría que empezáramos el año, primero, diciéndote que te quiero. Te quiero como compañero fiel, como participante pasajero en nuestra historia común, como tatuaje vivo que marca mi existencia, como mero espectador... te quiero de una de esas mil formas, pero lo que es seguro es que he podido mirarte a los ojos y sentirte en mi Mundo, en mi Vida, y quererte. Y eso es singular.

Segundo, teniendo en cuenta el momento de desconfianza y desasosiego que vivimos, permíteme que recurra a mi autor favorito, que hoy ha querido descubrirse sin querer en una librería y empaparme de líneas nuevas mías y viejas suyas. Si no fuera él, hubiera pensado que había sido el azar. Tratándose de Hesse, de alguna manera, makbut.

"En nuestro tiempo una gran parte del pueblo vive en estado de insensibilidad y apatía. (...) <<Os falta la fe>>, clama la Iglesia;<<Os falta el arte>>, clama Avenarius. Es posible. Pero entiendo que nos falta ante todo la alegría. (...)
"Yo no dispongo de una receta universal, como no dispone nadie, de esta situación deplorable. Pero quiero traer a la memoria una consigna nada moderna, muy vieja: el disfrute moderado es doble disfrute. Y: no desatendáis las pequeñas alegrías."

Que este año te colmen de pequeñas alegrías, de esas que nos serán capaces de alejarnos de la insensbilidad y de la apatía. En definitiva, que seas alegre, cada día, moderadamente, de forma lenta y tranquila. Que seas partícipe de tu propia vida y que ésta, con todas esas pequeñas cosas que la forman, te haga feliz.


Un abrazo ancho que abarque todo el futuro que nos cabe en el 2012.